Hipoteca fija
El tipo de interés es el mismo durante toda la vida del préstamo. La cuota no cambia nunca, pase lo que pase con los tipos de interés del mercado.
- Ventajas: seguridad total, facilidad para planificar el presupuesto, protección frente a subidas de tipos.
- Inconvenientes: el tipo inicial suele ser más alto que el de una variable; si los tipos bajan, no te beneficias; las comisiones de amortización anticipada suelen ser mayores.
- Para quién: personas con ingresos ajustados, que valoran la tranquilidad o que firman a plazos muy largos.
Hipoteca variable
El tipo se compone de un índice de referencia (normalmente el Euríbor en España) más un diferencial fijo. Se revisa cada 6 o 12 meses, así que la cuota puede subir o bajar.
- Ventajas: el diferencial suele ser bajo; si los tipos bajan, tu cuota baja; comisiones de amortización más reducidas.
- Inconvenientes: incertidumbre; una subida del Euríbor puede encarecer la cuota de forma importante, como ocurrió en 2022-2023.
- Para quién: personas con margen en su presupuesto, plazos cortos o intención de amortizar anticipadamente.
Hipoteca mixta
Combina un periodo inicial a tipo fijo (habitualmente entre 3 y 15 años) con el resto a tipo variable.
- Ventajas: estabilidad en los primeros años, que es cuando más capital debes y más pesan los intereses.
- Inconvenientes: riesgo de subidas en la fase variable; a veces el tipo fijo inicial no es tan bajo como parece. Compara siempre la TAE.
- Para quién: quien quiere seguridad al principio y planea amortizar buena parte de la deuda antes de que llegue el tramo variable.
Ejemplo numérico
Hipoteca de 200.000 a 30 años. Supongamos estas ofertas (ilustrativas):
- Fija al 2,9 %: cuota de unos 832 durante 30 años.
- Variable a Euríbor + 0,7 % con un Euríbor del 2,3 % (3 % total): cuota inicial de unos 843. Si el Euríbor sube al 4 %, la cuota se iría por encima de 1.000.
Calcula tus propios escenarios cambiando el tipo de interés en la calculadora de hipoteca: prueba con el tipo actual, con un punto más y con dos puntos más. Si la cuota del peor escenario te asusta, la fija o la mixta probablemente sean para ti.
Checklist para decidir
- ¿Podrías asumir una subida de la cuota de 150-250 al mes? Si la respuesta es no, inclínate por la fija.
- ¿Cuál es la diferencia de TAE entre la fija y la variable? Si es pequeña, la fija suele compensar.
- ¿Piensas amortizar anticipadamente o vender la vivienda en pocos años? Las variables penalizan menos.
- ¿Qué vinculaciones exige cada oferta y cuánto cuestan al año? Inclúyelas en la comparación.
- Pide la FEIN a varias entidades y compáralas con calma.
Conclusión
No existe una hipoteca «mejor» en abstracto. La fija compra tranquilidad; la variable apuesta por que los tipos no suban mucho; la mixta es un punto intermedio. Lo importante es que la cuota sea asumible incluso en el peor escenario razonable. Y recuerda: para comparar, mira la TAE, no solo el TIN.
Preguntas frecuentes
¿Qué hipoteca es mejor ahora?
Depende del diferencial entre tipo fijo y variable que te ofrezcan y de tu tolerancia al riesgo. Si la diferencia es pequeña, la fija da seguridad a buen precio. Si la variable es mucho más barata y tienes margen en tu presupuesto, puede compensar.
¿Puedo cambiar de variable a fija?
Sí. Puedes negociar una novación con tu banco o subrogar la hipoteca a otra entidad. En España la ley limita las comisiones por cambiar de variable a fijo.
¿Qué es el diferencial?
En una hipoteca variable, el porcentaje fijo que se suma al índice de referencia (normalmente el Euríbor). Euríbor + 0,8 % significa que pagas el Euríbor vigente más 0,8 puntos.
Aviso: los resultados y la información de esta página son orientativos y tienen fines educativos. No constituyen asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Consulta las condiciones exactas con tu entidad o con un profesional antes de tomar decisiones. Última revisión: 2026-11-03.